La ansiedad y la depresión son frecuentes durante el período perinatal y afectan, de manera conjunta, a un alto porcentaje de mujeres embarazadas, un 10% según un reciente estudio, si bien hay una mayor prevalencia en los casos de embarazo y posparto tempranos, donde se hace más importante la necesidad de priorizar la atención a la salud mental de las mujeres.
En concreto este estudio, con datos recogidos en más de 40 países y publicado en la revista Psychological Medicine, destaca que durante el embarazo la tasa de prevalencia de ansiedad y depresión combinadas más alta se da en el primer trimestre (15%), disminuyendo en el segundo (9%) y tercer (10%) trimestres; mientras que en la etapa de posparto la tasa más alta se observa en la primera semana después del alumbramiento con un 13%.
A juicio de los autores del estudio, es necesario que los sistemas sanitarios pongan en marcha acciones dirigidas y focalizadas a reducir el impacto de los problemas de ansiedad y depresión de las mujeres durante este periodo, ya que pueden tener consecuencias negativas graves tanto para las madres como para los bebés.
En el caso de las madres, señalan, estas consecuencias pueden ser el hecho de que estos problemas de salud mental se conviertan en recurrentes e incluso aumentar el riesgo de muerte por suicidio, mientras que en los bebés pueden influir en partos prematuros, bajo peso al nacer o un desarrollo cognitivo infantil deficiente.
Una situación que se agrava en los casos de mujeres que viven en países de ingresos bajos y medios, donde sus sistemas sanitarios suelen tener limitaciones de recursos y falta de servicios de salud mental estandarizados.
Para poder hacer frente a estas situaciones, la prevención y la detección precoz son fundamentales, y requieren de una atención integral y multidisciplinar en la que intervengan y colaboren los sectores de salud mental, salud pública y el ámbito social.
PARA MÁS INFORMACIÓN: https://www.infocop.es/1-de-cada-10-mujeres-experimenta-ansiedad-y-depresion-en-el-periodo-perinatal
