María Rozalén es una de las cantantes más importantes del panorama nacional, con miles de seguidores y seguidoras, una amplia discografía y numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de las Músicas Actuales o el Goya a la mejor canción original por ‘Que no, que no’ de la película “La boda de Rosa”.
Una artista con un marcado compromiso social que se muestra en sus canciones o en la apuesta por hacer accesible su música a las personas sordas, acompañada siempre en sus actuaciones y videoclips por una intérprete de lengua de signos.
A finales del pasado año anunció una retirada para “aparcar, masticar y digerir lo que me ha ocurrido en estos años”, reivindicando la importancia de respetar las emociones, huir de la presión social y priorizar la tranquilidad, el bienestar personal y la familia.
Para profundizar en estos y otros temas, la Confederación Salud Mental la ha entrevistado en su revista Encuentro, donde la artista reconoce que para ella, la música, como otros elementos culturales, sirve para reflexionar y ver las cosas desde diferentes perspectivas, y reconoce que puede llegar a ser una herramienta de cambio.
En sus temas aborda cuestiones sensibles y muy relacionadas con la salud mental, como puede ser el suicidio en la canción ‘Agárrate a la vida”, con la que pretendió “hablar de lo que duele” e intentar que lo que en ella plasmaba pudiera ser “un rayo de luz (…) para las personas que estén en un momento oscuro”.
La violencia de género es también un tema muy presente en su música. La cantante cree que, aunque se han conseguido avances en derechos donde “todos estábamos de acuerdo en cosas muy básicas”, desgraciadamente considera que “se están dando pasos atrás en eso. Se avanza, por supuesto que sí, pero también hay mucha gente que quiere retroceder, y, por desgracia, hay que seguir cantándola”.
En la entrevista también alude a la soledad no deseada, una circunstancia que achaca a actitudes como el individualismo al que nos empujan la sociedad o las redes sociales, y apuesta por “acompañar más, físicamente”, aunque sea sin hablar, sólo estando, y pone como ejemplo la maravillosa costumbre de su pueblo, Letur, y de otros muchos de nuestra región, se salir al fresco. “Las charlas de por la noche con los mayores… es un regalo de la vida”.
Para ella la música y todo lo que la rodea, como componer o actuar en conciertos, es “terapia total”, y concluye afirmando que cantar es un vibrador natural del ser humano. “Todo lo que rodea a la música es terapéutico y es salud mental”, porque la música multiplica la emoción.
Puedes consultar la entrevista completa en el enlace que se adjunta a continuación.
PARA MÁS INFORMACIÓN: https://consaludmental.org/centro-documentacion/revista-encuentro-n3-2025
