En el Día de Castilla-La Mancha, reivindicamos su labor clave en el sostenimiento de la salud mental y el movimiento asociativo

29 May, 2026

Cada 31 de mayo, Castilla-La Mancha celebra su día reconociendo la identidad de una región edificada gracias al esfuerzo colectivo de más de dos millones de personas. Y en esa construcción, el papel de las mujeres ha sido y continúa siendo imprescindible, especialmente dentro del Tercer Sector.

El movimiento asociativo de salud mental en Castilla-La Mancha está formado por más de 3.500 personas entre personas asociadas (personas con problemas de salud mental y familiares) así como personas colaboradoras. Del total, el 54% son mujeres.

Una presencia que aumenta todavía más cuando hablamos del trabajo diario que sostiene a las entidades: el 66% de las y los profesionales son mujeres, así como en el ámbito del voluntariado, donde representan el 68% del total. Además, el 65% de las entidades de la Federación están presididas por mujeres.

Son cifras que reflejan una realidad evidente: las mujeres son motor, liderazgo y sostén del movimiento asociativo. Son quienes acompañan, organizan, escuchan, gestionan, cuidan y generan espacios de apoyo imprescindibles para miles de personas y familias.

Sin embargo, estos datos conviven con otra realidad que también merece ser analizada. Si observamos exclusivamente el porcentaje de personas con problemas de salud mental dentro del movimiento asociativo, los hombres representan el 61% del total. Del mismo modo, en los programas y recursos de atención en salud mental que gestionan tanto la Fundación Sociosanitaria como de las entidades del movimiento asociativo, la presencia masculina oscila entre el 60% y el 75%.

Esta diferencia invita a una reflexión necesaria. Históricamente, a las mujeres se les ha asignado el papel de cuidadoras, de apoyo emocional y de sostén familiar y social. Se espera de ellas que acompañen, comprendan y cuiden de otras personas. Pero, al mismo tiempo, cuando son ellas quienes expresan malestar psicológico o atraviesan problemas de salud mental, con demasiada frecuencia su sufrimiento se minimiza, se cuestiona o se invisibiliza.

Durante años, las mujeres han tenido que convivir con prejuicios que interpretaban sus problemas de salud mental como “debilidad”, “exceso de sensibilidad” o una consecuencia “natural” de las cargas que asumen. Una mirada injusta que ha dificultado, en muchos casos, pedir ayuda, recibir atención adecuada o ser escuchadas en igualdad de condiciones.

Por eso, hablar hoy del papel de la mujer en la salud mental es también hablar de reconocimiento y de derechos. Reconocer el trabajo invisible que tantas mujeres realizan cada día dentro del movimiento asociativo, pero también reivindicar que su bienestar emocional merece la misma atención, legitimidad y cuidado. En el Día de Castilla-La Mancha queremos poner en valor a todas esas mujeres que han contribuido y contribuyen de manera decisiva a construir una región más humana, solidaria e inclusiva. No puede existir una sociedad justa sin mujeres visibles, escuchadas y reconocidas, también en el ámbito de la salud mental.